Las aplicaciones de los procesos de filtración son muchas, encontrándose en muchos ámbitos de la actividad humana, tanto en la vida doméstica como de la industria en general.

La variedad de dispositivos de filtración o filtros es tan extensa como las variedades de materiales porosos disponibles como medios filtrantes y las condiciones particulares de cada aplicación: desde sencillos dispositivos, como los filtros domésticos de café o los embudos de filtración para separaciones de laboratorio, hasta grandes sistemas complejos de elevada automatización como los empleados en las industrias petroquímicas y de refino para la recuperación de catalizadores de alto valor, o los sistemas de tratamiento de agua potable destinada al suministro urbano, filtro agua.
El patrón de clasificación de los procesos de filtración es diverso, pero se puede realizar en función de los siguientes criterios:
- El mecanismo de filtración. El tipo de equipo utilizado para la separación.
- La naturaleza de la mezcla. El líquido a filtrar y el sólido a retener. Agua con limos, por ejemplo.
- La meta del proceso. El objetivo de la filtración. Conseguir retener las partículas superiores a 30 micras, por ejemplo.
- El ciclo operacional. Trabajo en continuo, por cargas, por gravedad...
- La fuerza impulsora. Bomba con 3 bares de presión, por ejemplo.
Medio filtrante
El medio filtrante es el elemento fundamental para la práctica de la filtración y su elección es, habitualmente, la consideración más importante para garantizar el funcionamiento del proceso.
En general, entre los principales criterios de selección del material de medio filtrante, se pueden destacar:
- Compatibilidad y resistencia química con la mezcla a filtrar.
- Permeabilidad al fluido y resistencia a las presiones de filtración.
- Capacidad en la retención de sólidos.

La variedad de tipos de medios porosos utilizados como medios filtrantes es muy diversa, en forma de telas y fibras tejidas, fieltros y fibras no tejidas, sólidos porosos o perforados, membranas poliméricas o sólidos particulados, a lo que se suma la gran variedad de materiales: fibras naturales, fibras sintéticas, materiales metálicos, materiales cerámicos y polímeros.
Parámetros para la elección del filtro más adecuado.
En general, se podría elegir el tipo de filtro en función del caudal punta y el total de materia sólida a retener.
Sin embargo, aspectos como el tamaño de partícula retenida, la posibilidad de disponer de presión para acelerar la filtración, o no, la viscosidad del líquido, la resistencia de las partículas a la rotura, la obligatoriedad de disponer de un proceso de filtración en continuo sin pérdida de caudal y otras exigencias, pueden hacernos escoger entre otros sistemas de filtración más apropiados a la aplicación concreta.
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