La filtración, diferentes tipos de filtración

La filtración, diferentes tipos de filtración
Se denomina filtración al proceso unitario de separación de sólidos en suspensión en un líquido mediante un medio poroso, que retiene los sólidos y permite el paso del líquido a filtrar.

Existen básicamente dos tipos de filtración, según sean las características del medio utilizado en el proceso. Filtración superficial y filtración profunda.

La filtración superficial es la que se produce sobre una superficie filtrante, un único plano que retiene todas las partículas en suspensión sobre él. El líquido atraviesa los poros del medio filtrante, quedando todas las partículas retenidas en un lado, atravesando el filtro únicamente el líquido y las partículas menores que el tamaño de sus poros. Como ejemplo, podríamos pensar en el típico filtro de café, un papel que retiene las partículas, dejando circular el líquido.

Tamiz rotativo, un buen ejemplo de filtración superficial.

La filtración profunda se caracteriza por disponer de un medio filtrante capaz de retener en su interior las partículas, permitiendo el paso del líquido. Las partículas que quedan retenidas son también de un tamaño menor al tamaño de los poros del medio filtrante, reuniéndose en los intersticios del filtro en grupos que tienen suficiente tamaño para ser retenidos. Dependiendo de factores como la presión, o la velocidad de filtración, este tipo de filtración retendrá partículas de diferente tamaño, más pequeñas cuanto menores son el caudal y la presión. Como ejemplo, la filtración natural que se produce en el terreno, las partículas quedan en el subsuelo, no en la superficie.

Aplicaciones de los diferentes tipos de filtración. Algunos ejemplos:

Filtros de cartucho.

Los diferentes tipos de cartucho existentes en el mercado responden también a estas características. Así, los filtros de malla, los cartuchos plisados, son claramente de filtración superficial, pudiéndose lavar con relativa facilidad. Los filtros auto limpiantes suelen ser de malla filtrante, con tamaños de partícula retenida mayores de 30 micras, por debajo de este tamaño la autolimpieza no es efectiva.

Los cartuchos bobinados, los extrusionados, son filtros de filtración profunda, debiéndose desechar cuando están colmatados, al ser muy difícil su limpieza.

Cartuchos bobinados, filtración profunda.

Filtros de piscina.

Se utilizan para esta aplicación filtros de lecho, que emulan la filtración en el terreno, claramente son filtros de filtración profunda. Estos filtros trabajan con una carga de sílex en su interior. El líquido circula de arriba abajo, quedando las partículas en el interior del sílex. En este caso se puede proceder a su lavado mediante un cambio en el flujo del agua, que “esponja” el medio filtrante, liberando las partículas y enviándolas a vertido.

Los filtros de banda.

En este caso, dado que tenemos la capacidad de cambiar el medio filtrante, y disponemos de tejidos de filtración superficial y de filtración profunda, podemos escoger el sistema más adecuado, dependiendo de las características del líquido y sus partículas. Los tejidos de polipropileno, de viscosa, de celulosa, suelen ser de filtración superficial, mientras que los tejidos de poliéster punzonado son de filtración profunda.

Filtro de banda por gravedad.