Aplicaciones prácticas de la biotecnología

Aplicaciones prácticas de la biotecnología
¿Alguien se imagina que ocurriría si en una población se inyectara, por error, gasoil de calefacción en las aguas potables?

Es un supuesto muy excepcional, pero podría ocurrir. Un error humano a la hora de llenar los depósitos de gasoil, y ya tenemos 2.000 litros de gasóleo en la planta potabilizadora. La línea de agua potable de todas las casas del pueblo se encontraría contaminada con hidrocarburos, haciendo muy desaconsejable su consumo.

En el momento en que se encienden las primeras alarmas, imagínate ducharse con agua y gasoil, el ayuntamiento prohíbe inmediatamente el consumo del agua del grifo y organiza rápidamente un operativo de emergencia que envía garrafas con agua potable a los vecinos del pueblo. Además, habilita lugares públicos, como el polideportivo, la escuela y el teatro municipal, para que los vecinos puedan atender a su higiene con la mayor normalidad posible. ¡Bien por el alcalde!

Éste, reunido con sus asesores en el consistorio, se pregunta qué ha podido pasar y qué puede hacer para solucionarlo, es un gran problema. ¿Cómo podemos limpiar el hidrocarburo del interior de las tuberías? Debemos poder garantizar algo tan básico como el agua del grifo…

La respuesta, BIOTECNOLOGIA.

Tenemos productos biotecnológicos para multitud de aplicaciones, cada día más. Realmente es uno de los campos tecnológicos donde se está avanzando a una velocidad de vértigo, y consiguiendo unos resultados que hace unos pocos años eran impensables.

Disponemos de un producto específico para esta aplicación, un limpiador ecológico de hidrocarburos.

La solución al problema del alcalde es relativamente sencilla. No es necesario cambiar toda la instalación de agua del pueblo, ni colocar un equipo de ósmosis en cada grifo, para garantizar que no quedan hidrocarburos en las líneas. Se llama SEK ECOSOLVENT.

Este producto, en dilución con las aguas de la potabilizadora, llegará hasta el último rincón de la línea de agua, micronizando y disolviendo las cadenas moleculares del contaminante. También acelera la biodegradación y actúa como catalizador en colaboración con la actividad bacteriana transformando los contaminantes en agua y dióxido de carbono.

En cuestión de pocos días el producto habrá eliminado hasta la última traza de gasoil, se podrá retirar la dosificación del producto biotecnológico y levantar la prohibición de consumo de las aguas potables.

Este caso es muy extremo, esperemos que sólo sea un supuesto. Pero imagínate que puede hacer este producto en aplicaciones más sencillas, como hacer desaparecer ese olor tan antipático a hidrocarburo del garaje, o como producto limpiador en instalaciones industriales.

Si quieres conocer este producto, puedes hacerlo aquí, Limpiador ecológico de hidrocarburos KM SEK ECOSOLVENT.