La dureza residual en aplicaciones domésticas

La dureza residual en aplicaciones domésticas
Los descalcificadores de intercambio iónico, y en general todo sistema que elimine la cal, cambian la química del agua. Añaden Sodio y eliminan el Calcio, con lo que el agua se vuelve más corrosiva.

Esto supone un problema en las instalaciones, las tuberías sufren esta corrosión y podrían llegar a existir fugaspor esta razón. Podríamos decir que la cal, que nos estorba en el agua y la eliminamos, ofrece una protección a las instalaciones.

Es por eso que en las instalaciones industriales se dosifican polifosfatos en el agua descalcificada, como protección a la red de agua.
A nivel doméstico, sin embargo, suele ser más recomendable dejar un valor pequeño de dureza residual, para conseguir el mismo efecto.


La mayor parte de los descalcificadores modernos disponen de un tornillo de regulación de una pequeña válvula by-pass, de forma que se pueda ajustar el valor de dureza residual que queremos dejar en el agua tratada.
Esto tiene además la ventaja de minimizar la cantidad de sal añadida al agua, pues no hay que olvidar que el intercambio iónico entrega dos iones de Sodio por cada ión de Calcio retenido. También nos ayuda a reducir el consumo de sal del descalcificador de agua, evidentemente.


El valor de dureza residual ideal oscila entre los 6 y 10 grados franceses, en estos valores no hay incrustación y el agua es menos corrosiva.

 

El procedimiento es muy simple. Analizamos la dureza del agua del grifo después de pasar por el descalcificador, con un test de dureza. Iremos ajustando el tornillo de mezcla y analizando hasta alcanzar el valor deseado. Si el equipo descalcificador no dispone de esta posibilidad, hay dos soluciones muy sencillas. Utilizar para esta función el by-pass general que instaló el fontanero cuando montó el descalcificador, o comprarnos un descalcificador de agua más moderno...