El consistorio está tramitando el expediente para hacer una nueva concesión, vigente desde hace 15 años, y que tendría que haber finalizado hace dos años. Ahora ha previsto las tarifas que el nuevo contratista tendría que aplicar, las cuales podrían resultar a la baja tras el concurso. Esta propuesta la ha de autorizar la Comissió de Preus de Catalunya.
Para establecer los precios, se encargó un estudio económico a una empresa, considerando los gastos y los ingresos. El ingeniero que ha realizado el estudio, junto con el consistorio, presentaron las cifras en el pleno.
Entre estas, sorprendió la supuesta pérdida de agua que sufre la red. En concreto, la actual concesionaria Sorea, mantendría que pierde un 40% del agua, cifra que el técnico mantuvo que no es creíble y que el consistorio también ve exagerada, dijo ayer el alcalde, Antoni Guinó. Perder el 40% del agua significaría, por ejemplo, que un gran número de abonados llenan las piscinas de forma ilegal, y el técnico considera que se tendría que perseguir. En cambio, cree que unas pérdidas normales serían del 5%. Con todo, Guinó admitió que sí se produce fraude y "tenemos que procurar corregirlo". Así, valoró que la cifra se podría situar alrededor del 20%, entre los que captan agua ilegalmente y la que se pierde por deficiencias en la red y pérdidas ocasionales como son las averías.
Por lo que respecta a las tarifas, las principales novedades son la incorporación de una cuota para tener el servicio (se paga por ser un abonado), mientras que se elimina el consumo mínimo de 6 metros cúbicos (precio más elevado que la cuota de servicio fija), de manera que se pagará por cada litro consumido. Para uso doméstico, el precio del metro cúbico (m3) sería de 0,14 euros si se consumen entre 0 y 6 m3 y se penaliza el que gasta más con 1,0920 euros por cada m3 si se gastan más de 18 m3. Los precios finales podrían ser más bajos después de adjudicar el servicio.
A la vez, se contempla destinar parte del importe que se recaude para invertir y mejorar la red. La oposición sospecha que las tarifas podrían aumentar el precio del agua."
Es una noticia aparecida en el Diari de Girona, el día 06/08/2014.
Sorprende la naturalidad con la que la empresa concesionaria admite una pérdida tan importante, cuando se le paga por el mantenimiento de las redes. La falta de inversión en los últimos años hace que ahora tengamos estas condiciones, junto con el importante crecimiento inmobiliario de los últimos años, que ha dejado la red pequeña. En muchas poblaciones con fuerte crecimiento urbanístico se ha aumentado la presion de red de forma muy significativa, de manera que se pudiera suministrar a más usuarios con la misma red, sin realizar inversiones importantes en las canalizaciones generales. Uno de las consecuencias es este mayor porcentaje de fugas que se produce en una red con la presión alta, llegando a valores del 40%, según declaran las propias compañías desde hace tiempo.