Los detergentes biodegradables contienen sustancias que son fácilmente degradables por los microorganismos, ocasionando una menor contaminación ambiental.
Los ingredientes más utilizados para la fabricación de biodetergentes son:
- Tensoactivos de origen biológico como los biosurfactantes que pueden ser metabolizados por microorganismos. Los biosurfactantes son compuestos producidos por una gran variedad de microorganismos (bacterias, hongos filamentosos y levaduras) que son capaces de reducir la tensión de superficie entre el agua y las moléculas grasas facilitando la disolución de partículas de suciedad.
- Enzimas como lipasas, peptidasas y amilasas que ayudan a limpiar la materia orgánica aumentando la eficacia del detergente, capaces de dar resultados superiores incluso lavando a baja temperatura y con menos agua.
- Ácido cítrico que es un disolvente muy efectivo para incrustaciones, de ahí su uso para productos de limpieza. El ácido cítrico comercial es producido por fermentación en la que intervienen mohos o levaduras.

Alguna de las ventajas del uso de productos de limpieza biodegradables son:
- Mejora del rendimiento de lavado.
- Reduce los costes energéticos y el consumo de agua.
- Ecológicamente amigables por su baja toxicidad.
- Biodegradables.
- Cortos periodos de lavado.
- Limpieza total.