El sistema de depuración SBR está dimensionado para cumplir con los parámetros indicados en la Tabla III de la Ley de Aguas.
La tecnología SBR presenta rendimientos importantísimos en la reducción de la DBO5 y DQO, así como en otros parámetros, como el nitrógeno y el fósforo.
Este sistema es especialmente efectivo para tratamientos de aguas residuales caracterizadas por caudales reducidos o intermitentes y pueden aplicarse para la depuración de gran cantidad y diversidad de influentes tanto domésticos como industriales.

Fase de llenado: Las aguas residuales entran en la cámara de decantación y los sólidos se van depositando en el fondo. El agua más clara de la superficie queda retenida e irá pasando por cargas a la segunda cámara, la cámara de reacción SBR
Fase de reacción: es en esta fase en la que se produce el proceso de depuración propiamente dicho con la eliminación de la materia orgánica, del fósforo, la nitrificación y la desnitrificación. La mezcla se mantiene en agitación y puede estar o no aireada, habiendo fases aerobias y fases anaerobias y anóxicas, que se determinarán en función de los objetivos de tratamiento buscados.
Fase de sedimentación: en esta fase no hay agitación, es una fase de reposo en la cual los fangos decantan por gravedad en el fondo del tanque. El agua depurada se acumula en la parte superior de la cámara con una gran calidad de depuración. En este sistema la decantación es más eficiente que en un reactor convencional al estar la mezcla en completo reposo.
Fase de vaciado: el agua clarificada que queda en la parte superior del tanque es retirada mediante un sistema de eliminación de sobrenadante superficial y puede enviarse al medio natural. Finalmente el lodo generado puede extraerse para mantener constante la concentración de éste.
Las etapas del proceso son secuenciales y se repiten periódicamente, depurando así el caudal aportado.