Esta costumbre ha provocado en estos años de crecimiento urbanístico muchos problemas de contaminación. Las aguas residuales se filtran al terreno y encuentran los acuíferos subterráneos, deteriorando el agua de los pozos cercanos con contaminación fecal.
Normativas:
Desde hace ya bastantes años, desde el Real Decreto 849/1986, la Administración ya no permite estas prácticas, y para proceder a la infiltración al terreno, o al vertido en cauce público, se exigen unos niveles de depuración mínimos, a fin de solventar esta problemática.
La Comunidad Europea marcó en su Directiva 91/271/CEE unas tablas con unos límites de contaminación claros, y las Administraciones Locales han adoptado en su mayoría la Tabla 3 como referencia de mínimos.
En algunos casos se ha aumentado el nivel de exigencia, incluso.

Soluciones técnicas:
Básicamente disponemos de dos equipos con los que se suele abordar este proceso, la Fosa filtro y la depuradora de Oxidación total.
La fosa filtro, decantador digestor con filtro biológico, es lo que la Comunidad Europea considera como el mínimo nivel de depuración, la depuradora más básica.
Su rendimiento llega a reducir un 90% sólidos y 35% DBO5.
La oxidación total tiene unos rendimientos muy superiores a los de la fosa filtro, considerándose que las aguas depuradas, tras un pequeño condicionamiento, se pueden reutilizar, en riegos, w.c., baldeos... las aplicaciones menos exigentes en cuanto a la calidad del agua.
Su rendimiento llega a reducir un 93% sólidos y 90% DBO5.
En muchas localidades, la Administración ya empieza a exigir la depuración por oxidación total como sistema mínimo, de forma que la fosa filtro queda fuera de la normativa.
Dependiendo de otras condiciones particulares, como la consideración ambiental de la zona, parque natural, paisaje de interés, etc., la exigencia de la administración puede llegar a ser muy alta, obligando además a la eliminación de los nutrientes, nitrógeno y fósforo.
En este caso, la solución técnica es necesariamente más compleja. El ciclo biológico para la eliminación de nutrientes funciona con la concatenación de fases aerobias y anaerobias, lo que hace que sean necesarios procesos más elaborados.

En estos casos se suelen utilizar reactores secuenciales, o se amplían las depuradoras de oxidación con reactores anaerobios y sistemas de recirculación.
También para estas aplicaciones se han desarrollado sistemas muy interesantes, basados en la depuración natural de las plantas, evapotranspiración, lagunajes, etc. Suelen ocupar más espacio, pero son una solución viable muy ecológica.