La mala calidad del agua obliga a repartir garrafas entre los vecinos

La mala calidad del agua obliga a repartir garrafas entre los vecinos
El Ayuntamiento y Aqualia, empresa concesionaria del suministro, declaran el agua del grifo no apta para el consumo y atribuyen a la sequía la presencia excesiva de hierro y manganeso.

Los vecinos de la localidad de La Adrada no podrán beber agua del grifo al estar contaminada por un exceso de hierro y manganeso y ser declarada «no apta para el consumo», según una nota hecha pública ayer por el Ayuntamiento y Aqualia, la empresa concesionaria del suministro. El vecindario de La Adrada, municipio ubicado en el Alto Tiétar, con una población que ronda las 2.600 personas y que en verano dispara su censo de residentes, tendrá que abastecerse mediante agua embotellada, garrafas que se repartirán gracias a la colaboración con la Diputación Provincial de Ávila.  Desde el Ayuntamiento de La Adrada y desde Aqualia se atribuye esta contaminación a la «extrema sequía, quizá, la peor de los últimos diez años».

En la nota de prensa se asegura que «si bien la ETAP de La Adrada no está preparada para tratar esta agua, se están realizando una serie de actuaciones con el fin de mejorar la calidad del agua abastecida. Tras las gestiones realizadas por miembros del equipo de gobierno municipal y de la empresa Aqualia se consigue asegurar el suministro. Ese suministro se aseguró para evitar problemas el resto del periodo estival con la concesión de agua de la presa de Los Morales». El Ayuntamiento y Aqualia informan que «están trabajando para ofrecer las respuestas técnicas que mejoren el abastecimiento en la población, acometiendo una gran obra en los próximos días».

Asimismo, como medida de urgencia, desde La Adrada se informa que se han realizado unas modificaciones en la planta de potabilización que han mejorado la calidad del agua."

Esta es una noticia aparecida en diariodeavila.es el miércoles, 22 de julio de 2015. El hierro es un contaminante muy común en nuestras aguas, la geología manda. El acuífero circula por rocas con alto contenido en hierro y éste se disuelve en el agua aumentando su concentración.

Si no está en muy altas concentraciones no suele suponer un problema para la salud, el cuerpo se acostumbra con facilidad a él, pero sí crea grandes problemas en las instalaciones. Como el hierro tiene la capacidad de oxidarse y precipitar, en el momento que se le añade cloro o entra en contacto con el aire empieza a causar problemas. Precipitaciones en las tuberías y maquinarias, manchas en todas las superficies en contacto con el agua, averías en los sistemas de tratamiento del agua, etc.

Para resolver este tema, tradicionalmente se necesitaban complejos sistemas de oxidación y decantación, como el esquema de la imagen. Dosificación de cloro, de floculante, un decantador, corrección del pH, un filtro de lecho con sílex y antracita, y por fin, el desferrizador. El lecho filtrante clásico, la Pirolusita, no puede retener más de 15 mg/l de hierro, necesita éstas etapas previas para eliminarlo completamente.

Recientemente se ha desarrollado un lecho filtrante específico, Katalox Light, capaz de retener hasta 3.000 mg/l de hierro. Esto hace que la instalación necesaria sea mucho más simple, únicamente un lecho filtrante en la misma línea del pozo, y el agua entra en el sistema de tratamiento sin hierro, manganeso, etc. Además de una instalación más sencilla y económica, como presentamos en el siguiente esquema, también es capaz de retener otros muchos contaminantes, lo que lo hace muy conveniente en multitud de aplicaciones.

Como ejemplo, comentaremos el arsénico. Los últimos años se comercializan filtros reductores de arsénico para las cafeteras industriales, el arsénico precipita en las líneas de vapor, obstruyéndolas. Con Katalox light el agua queda libre en inicio de este contaminante, resolviendo totalmente el problema.