El viernes y el sábado el agua de Malpica no era potable. Eso es algo que los vecinos de la capital municipal ya tenían muy claro, dado el color, olor y sabor que tenía, pero hasta ayer no se supo a ciencia cierta. Los resultados de los análisis de las muestras tomadas los días 11 y 12 de septiembre confirman además que lo que el sistema de captación recogió en el río de Vaa la noche del jueves al viernes era precisamente purín.
El domingo no se realizó ningún muestreo, por lo que es imposible saber si ese día el agua estaba todavía en malas condiciones para el consumo humano, pero sí que se conoce que el lunes la canalización estaba libre ya del agente contaminante. Tampoco se encontró el martes, cuando la Consellería de Sanidade envió a técnicos para ver la situación en la que se encontraba el servicio.
Casco urbano.
Los problemas en la traída se detectaron sobre las 10.30 horas del viernes y solo afectaron al casco urbano porque el depósito de As Papeiras estaba lleno cuando el purín entró en el de A Pedra Queimada, que abastece al casco urbano, por lo que no hubo trasvase. Eso limitó la incidencia a la villa.
El vertido, que fue denunciado por el Concello en el cuartel de la Guardia Civil, hizo necesario limpiar los filtros y los decantadores de la depuradora, situada en Ponte Berrón, y vaciar el depósito general. Los trabajos se realizaron con celeridad, pero el purgado de las tuberías se demoró más de lo que pensaba el gobierno local y el purín permaneció durante dos días en las canalizaciones sin que el ejecutivo municipal alertara a la población de que no se podía usar el agua, que se usó casi con normalidad ya el sábado. El viernes, la presencia del agente contaminante era tan evidente que apenas hubo consumo en cafeterías, restaurantes y peluquerías. Muchos recurrieron a las fuentes y otros al agua embotellada, que prácticamente se agotó en los supermercados. Esa falta de consumo hizo que la renovación de la red fuera más lenta.
El gobierno local malpicán tardó más de 30 horas en emitir un comunicado en el que se recomendaba no consumir el agua. La tardanza fue criticada por todos los partidos de la oposición. El BNG además reclamó medidas para mejorar el control del servicio que gestiona el Concello.
«Os resultados das mostras tomadas o luns e o martes xa deron que non había contaminación»"

Otra vez una noticia desagradable relacionada con la calidad del agua del grifo, y sobre las garantías que ofrece. Publicada en La Voz de Galicia, el pasado día 18 de septiembre.
Con un agravante, parece que hay un grave problema de protocolo para que exista una inyección de purines a la red de aguas de consumo, eso es algo que demuestra que muchas veces se actúa con improvisación por parte de las empresas concesionarias. Una incidencia de estas características debería de ser imposible, el protocolo debería garantizarlo.
Además del clásico "yo no he sido" y "el agua es potable", incluido el hecho de no realizar analíticas a diario en plena incidencia, para que no se pueda demostrar si el domingo el agua tampoco era potable.